EL PAÍS, 6-11-2008
Con el nuevo sistema de acreditación, han cambiado los mecanismos de selección de los profesores en las universidades españolas, desapareciendo los tribunales establecidos mediante sorteos, que permitían un amplio grado de autoregulación. Sistemas de rendición de cuentas poco claros, y las arbitrariedades que a veces se producían, o que por lo menos se percibían como tales, hacían poco justificable socialmente el modelo anterior. A ello habría que añadir que la reciente internacionalización del sistema científico español producía en ocasiones la paradoja de que los responsables de juzgar a los candidatos tuvieran perfiles investigadores más modestos que los aspirantes a seleccionar.